domingo, 28 de noviembre de 2010

Cumbres borrascosas ( Wuthering Heights )

Comencé a practicar el esquí de travesía en Canadá, hace ya algún tiempo. Descubrí entonces un deporte donde se conjuga la belleza más absoluta, con la adrenalina más adictiva.  La libertad absoluta, conquistar cumbres vírgenes superando tus propios límites, son sensaciones tan maravillosas, que una vez las has experimentado, marcan para siempre tu corazón. Una vez has experimentado la libertad, no quieres volver a la muchedumbre de las estaciones, donde se apelotonan los turistas en una bajada, cuyo único sentido, que no es poco, es la diversión.


Vista del macizo de la Maladeta ( Pico del Perdiguero)

El esquí de travesía te pone en comunión con la naturaleza: montañas vírgenes, desfiladeros por nadie atravesados y... avalanchas. No es baladí decir que se trata de un deporte de alto riesgo, motivo por el cual, a excepción hecha de profesionales, nunca se debe practicar sólo, y sin los conocimientos técnicos adecuados.

El primer y fundamental conocimiento es la meteorología de montaña, así como alguna noción de nivología, ciencia que estudia el comportamiento de la nieve, y específicamente las tan temidas avalanchas. Lógicamente hacen falta conocimientos avanzados de esquí o snow para las bajadas, que son siempre trepidantes e inolvidables.

Como introducción al material diremos que esquí de travesía es mucho más ligero y flexible que el esquí "de estación". Lo más característico es la falta de fijación en el talón, de forma que podemos realizar el movimiento de apoyo que permite la subida. Tampoco sería posible afrontar cuestas sin un botín ligero, que trasmite la fuerza desde la punta del pie y permite el apoyo mientras avanzamos con el otro esquí. Por último cabe hablar de la tan conocida " piel de foca"


Con respecto al material es fundamental un equipo conocido como ARVA; emisor de campos electromagnéticos que en el caso de avalancha, ayuda a localizar rápidamente al esquiador gracias al receptor que pita más intensamente, cuanto más cerca se encuentra del compañero.

Como os podéis imaginar, su nombre viene del material que tristemente se utilizaba antaño para forrar la parte del esquí que entra en contacto con la nieve. Actualmente son de material sintético. Su razón de ser es que permite el deslizamiento del esquí en el sentido del "pelo" mientras que sujeta mientras desplazamos el otro esquí por su resitencia "contrapelo"


Ibón de Batisielles, en verano, tras el deshielo glaciar

Desde mi última incursión por el Toubkal en Marruecos (4.165 metros) no he realizado ninguna expedición. Ha llegado el momento de preparar la primera. Para volver a mis orígenes qué mejor que regresar a mi lugar favorito: El Ibón de Vatisielles.

Los ibones son lagos de origen glaciar, de forma perfectamente circular, alrededor de los cuales se origina una intensa vida y belleza. El Ibón de Batisielles es el lugar más hermoso que conozco. En mitad de la inmensidad del macizo de la Maladeta, esconde especies protegidas, paisajes que producen en el ser humano una sensación de inmensidad y felicidad, al sentirse parte de una naturaleza tan bella y perfecta.



Cabaña de pastores, convertida en refugio de alta montaña


El recorrido comienza por el Valle de Estós, hasta que nos desviamos por un pequeño camino ( invisible durante el invierno, a no ser que lo conozcas bien) camino del Perdiguero. El desnivel es apróximadamente de 1200 metros. Desde el Ibón de Vatisielles, puedes optar por descansar en la cabaña de pastores ( lo que te asegura una noche estrellada, una bendita hoguera y dormir bien arrimado a tus compañeors) o llegar hasyta el refugio del Ángel Orus, un auténtico parador en pitad del paraiso.

El camino está repleto de cascadas congeladas donde es posible practicar la escalada en hielo en invierno, y el barranquismo en verano. Es posible admirar especies protegidas como los sarrios, las nutrias o el buitre quebrantahuesos. Incloso los más antiguos del lugar conocemos los lugares escogidos como buitreras, secreto celosamente guardado, puesto que se trata de una especia con apenas unas decenas de ejemplares suopervivientes a la ferocidad humana.

Desde el Angel Orus podemos iniciar el ascenso hacia el Posets, si bien es un a cumbre para cuya conquista es necesaria cierta pericia y experiencia.

Refugio Ángel Orus


Desde la cumbre del Posets, comienza un vertiginoso descenso que se puede realizar bien con los esquis (clavando el talón con un anclaje, y convirtiéndolo en un esquí "estandart") o en Snow Board. En cualquier caso, la experiencia del esquí extremo, es sin duda el paraiso de la belleza y la emoción, su práctica te hace sentir en comunión con la naturaleza, y te ayuda a encontrar la mayor de las felicidades que puede tener el ser humano: Encontrarse a uno mismo, sintiéndose parte de un mundo cuya hermosura es imposible abarcar.









1 comentario:

Nat dijo...

Tiene super buena pinta!! Y vaya fotos,el paisaje es la leche, es como para perderse por allí una teporada y luego volver a la realidad. La última sí la había visto ya.
Por cierto, guay guay el tema del refugio de los pastores jaja!
:)

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